Los efectos del Mobbing o Acoso Psicológico para las víctimas pueden ser devastadoras
desde el punto de vista clínico, dando origen a trastornos de ansiedad generalizada, cuadros de estrés, estados depresivos severos pudiendo llegar en grados extremos hastael suicidio.
Como consecuencia de sus investigaciones, González de Rivera (Gonzáles de Rivera,
2002) ha propuesto la existencia de una nueva patología y la ha denominado “Síndrome de
Acoso”, donde el factor estresante principal son las relaciones interpersonales negativas
con los demás miembros del grupo laboral, que no son ni siquiera conflictivas, sino peor
aún decididamente persecutorias. Difiere en eso de las otras formas de estrés, en las que
el factor estresante principal es la propia naturaleza del trabajo, que puede carecer de
experiencias positivas, con acumulo de aspectos negativos, o ser traumático, peligroso o
ansiógeno en si mismo, o producir tensión por una excesiva carga de responsabilidad sobre otras personas.
La clínica del “Síndrome del Acoso” se va instaurando de forma progresiva, atravesando
una serie de estadios, de duración variable. En general, cada uno de los estadios clínicos
se corresponde más o menos con las distintas fases de acoso, a las que se corresponde
como una respuesta reactiva. Sin embargo, en algunos casos la evolución puede ser muy
rápida, apareciendo casi desde el primer momento los síntomas propios del estadio final.
En otros, el sujeto permanece en el primer estadio clínico durante las fases del acoso. En
la forma evolutiva se pueden distinguir los siguientes estadios.
a) Estadio de Autoafirmación: que corresponde a la fase de inicio del conflicto, donde la
víctima aún no sabe que lo es y está convencida de que tiene la razón, presenta
resistencia y confronta a la otra parte. La víctima no se imagina lo que puede sucederle si
confronta a un M. I. A (mediocre inoperante activo). No es fácil saber si es su actitud ante
el conflicto lo que desencadena el acoso psicológico, o si ya esta todo prederterminado y el
enfrentamiento es solo una excusa oportuna para justificar el acoso. En todo caso la
sintomatología clínica no es aún relevante, puede haber cierta inquietud y ansiedad, una
actitud agresiva moderada y probables alteraciones en el sueño.
b) Estadio de Desconcierto: la víctima empieza a dudar sobre su versión del conflicto, y a
no entender lo que está sucediendo. Las primeras evidencias de que esta siendo
estigmatizado le desconciertan, y tiende a atribuirlas a un equívoco, a un error o a una
casualidad. Cuando le niegan el saludo, le cancelan de repente las reuniones, le cambian
las pautas de trabajo o le niegan un permiso al que tiene derecho, se siente mal, pero aún
no sabe lo que le ocurre. La tardanza en la organización conceptual de la propia defensa,
es en este estadio crucial para su evolución posterior.
La víctima “no se la cree” y este factor cognitivo es uno de los principales problemas para
identificar, tratar y prevenir este Síndrome. Los síntomas del estadio anterior se
intensifican, sumado a una perdida en su seguridad y la confianza en sí mismo. Todavía
intenta buscar una explicación para convencer a los demás de su capacidad profesional
pero su desconcierto aumenta cuando sus jefes no lo reciben o sus compañeros callan y
rehuyen su presencia.
c) Estadio Depresivo: corresponde a la fase de estigmatización. Sus argumentos para
esgrimir una defensa son tergiversados lo que consiguen dejarlo con una imagen mas
deteriorada. Pierde la confianza en si mismo, en su efectividad y eficacia. Comienza a
reaccionar ante la pérdida de refuerzo social, porque nadie parece valorar lo que hace ni
reconocer sus meritos. Hay una baja considerable en su autoestima, se autoanaliza,
piensa que todo es culpa suya, ensaya nuevas estrategias de conducta que, naturalmente,
no sólo no dan resultado sino que intensifican los ataques en su contra. La concentración
disminuye, su motivación se desvanece. Puede comenzar a beber, se altera el ciclo
sueño-vigilia, se siente distante y raro con su familia y amigos.Los síntomas del Estadio Depresivo, son parecidos al Síndrome de Burnout, el cual secaracteriza por la sensación de estar desbordado, con agotamiento de la capacidad
adaptativa. Los síntomas del Burnout se agrupan en tres categorías:
i) Cansancio Emocional: se traduce en agotamiento físico y psicológico, abatimiento,
sentimientos de desesperanza, desarrollo de un autoconcepto negativo y actitudes
negativas hacia el trabajo y la vida en general.
ii) Evitación y Aislamiento: se traduce en su conducta a través absentismo laboral,
ausencia de reuniones, resistencia a enfrentarse con personal o atender público o en su
actitud emocional, se vuelve fría y distante.
iii) Sentimiento de Inadecuación personal y profesional: hay un deterioro progresivo de su
capacidad laboral y una perdida de todo sentimiento de gratificación personal en el trabajo.
d) Estadio Traumático o de estrés-ansiedad: se caracteriza por intrusiones obsesivas y
sueños repetitivos relacionados con la o las situaciones de acoso, hiperactividad simpática,
sintomatología psicosomática, con énfasis en actividad cardiovascular y digestiva,
irritabilidad y conductas de evitación. Coincide con la Fase de Intervención, aunque puede
estar presente antes, preceder o alternarse con la fase depresiva. Tanto en esta fase
como en la anterior el acosado puede volverse agresivo y tener reacciones paradójicas de
“huida hacia adelante”, lo que consiste en trabajar más horas con mayor dedicación, como
si intentara recuperar el sentido de gratificación en su trabajo a la fuerza. Los conflictos
familiares pueden ser importantes en este estadio, con sentimientos de ser incomprendido,
generalmente acertados.
e) Estadio Crónico de Deterioro: presenta una sintomatología mixta, que comprende
síntomas depresivos, psicosomáticos y de estrés postraumático. Desde el punto de vista
laboral, hay absentismo y licencias medicas prolongadas. La repercusión en la familia es
importante mediatizada por conflictos entre los cónyuges y con los hijos. La incapacidad
laboral puede llegar a ser total. En algunos casos, después de la fase de eliminación, la
sintomatología tiene a atenuarse en forma significativa. Sobre todo si se produce un
cambio para bien en la actividad laboral. En otros, se cronifica, incluso después de la
terminación de la relación laboral, quedando el paciente incapacitado de manera más o
menos definitiva.
Los síntomas más persistentes, incluso en personas que parecen haber superado
definitivamente el Síndrome de Acoso, son:
a) Recuerdos Obsesivos: que alteran al individuo hasta tal punto que pueden llegar a
producir accesos de angustia, rabia y / o llanto. En ocasiones, esos accesos emocionales
se producen sin que la persona llegue a darse cuenta de la causa subyacente, o reacción a
alguna circunstancia del entorno que se las recuerde.
b) Presión Focalizada del Pensamiento: se evidencia en la necesidad de contar sus
experiencias traumáticas, hasta el punto de volverse monotemático, con gran
desesperación de sus familiares, amigos y conocidos.
c) Temor al lugar de trabajo y a todo que le pueda recordar los acontecimientos
estresantes y los conflictos que en él tuvieron lugar.
Síntomas del Síndrome de Acoso Psicológico.
Apatía, desinterés, falta de iniciativa.
Tristeza y abatimiento de animo.
Irritabilidad y labilidad emocional.
Cansancio y fatiga fácil.
Agresividad e hipersensibilidad.
Sentimientos de Inseguridad.
Recuerdos obsesivos.
Arrebatos de rabia.
Accesos de llanto.
Nauseas y vómitos.
Perdida subjetiva de memoria.
Malestar generalizado.
Sudoración.
Sequedad de Boca.
Dolores musculares.
Sueño inquieto y perturbado.
Despertar precoz.
Insomnio tardío.
Temor al lugar de trabajo.
Desinterés en la vida social.

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